02.12.10

LA TIA JULIA Y EL ESCRIBIDOR


Publicado por Literatura

Si hemos decidido leer en Atenea , una obra de M. Vargas Llosa , en este preciso momento, el detonante, sin duda, ha sido la concesión del Premio Nobel al autor; aunque sus méritos eran reconocidos por todos y avalados por numerosos premios anteriores.

Después de una pequeña sinopsis del argumento, es interesante que nos fijemos en la estructura de la obra que llama la atención a primera vista.

La obra pertenece al género de la novela y es semi-autobiográfica, publicada por primera vez en 1977 en Perú , narra un momento transcendental de su vida. Es Marito o Varguitas que vive con sus abuelos, trabaja en la radio y empieza a orientarse en el mundo de la literatura, al mismo tiempo empieza la relación con Julia con quien termina casándose a pesar de la oposición de su familia.

En la radio conoce a su primera y verdadera inspiración. El escritor Pedro Camacho que compone guiones de radionovela y cuyas historias se entrelazan con las aventuras del protagonista. Y es esta confluencia entre realidad y ficción parte de la originalidad de la novela.
El propio autor en El comercio (Lima) Julio de 1977 explica la bipolaridad ya anunciada en el título, cuando se refiere al “escribidor” del siguiente modo: “Escribidor tiene una connotación peyorativa. Los escritores de mis películas son más escribidores que escritores: uno es un rudimento, un comienzo de escritor, y el otro es como una parodia de escritor que además da una cierta connotación risueña a la novela que es el tono en que está escrita “

Los lugares que aparecen en la novela establecen 2 escenarios principales, revelando gran cantidad de matices sociológicos e ideológicos.

El tema principal de la novela es una historia amorosa y la problemática que ella ocasiona en las relaciones familiares, es importante no olvidar el estatus social elevado del que se parte. También dentro del tema ,la obsesión enfermiza por conseguir algo, hasta el punto de producirse un daño psicológico y de la propia identidad, pero hay también un tema profundo que es la literatura misma, mejor dicho la oposición entre dos tipos del arte novelesco, en la cual no solamente hay una Historia en la que se evocan los acontecimientos que ocurren o los distintos personajes que aparecen, sino que también es un discurso en cuanto a las distinta manera en que el narrador nos hace conocer esa Historia.

La obra estructurada en 20 capítulos de los cuales, únicamente los impares y el último se pueden resumir de forma lógica y cronológica: la vida del joven Marito o Varguitas y sus relaciones, sobre todo, con la tía julia y el “escribidor” Camacho.

Los capítulos pares contienen emociones trágicas y además con suspense, elementos ausentes en los capítulos impares. No son historias secundarias, sino que se pasa a la categoría de lo ficticio sin ninguna relación con el protagonista e introducen nuevos acontecimientos y protagonistas cuyo único elemento común entre ellos es el sensacionalismo.

El último capítulo constituye el Epílogo, resumiendo 12 años de la vida del narrador, con un final negativo por el fracaso del matrimonio, pero no trágico.

El conflicto de la trama principal es el amor imposible por razones de edad y de religión; los conflictos que se dan en los capítulos pares son más primitivos e irracionales: violación, asesinato, incesto, automutilación…etc.

Los personajes vienen definidos por su relación con los otros personajes así pues, en los capítulos impares, la relación se reduce a 2 elementos: el amor y la amistad. En los capítulos pares las relaciones son más perturbadoras.

Los capítulos impares están escritos en 1ª persona y de modo narrativo aunque el diálogo es patente en el cap. 17.
Los capítulos pares están contados en 3ª persona singular, haciéndose una descripción exuberante de los personajes y un elemento diferenciador de estos capítulos, es que todos terminan con una pregunta que permite al lector comprender que se trata de un capítulo de las series radiofónicas y también son sobre todo narrativos. En la novela en su conjunto la técnica narrativa es lineal con interrupciones temporales de los radioteatros de Camacho.

El lenguaje del autor es sencillo, comprensible y hasta a veces un poco obsceno, pero es serio, tenso, emocionante y conmovedor. Con los personajes se plasma el lenguaje utilizado en Perú . La adjetivación es pobre e incluso casi ausente, excepto en la descripción de Camacho que se da una acumulación de adjetivos. En los capítulos del escritor Camacho hay abundancia de adjetivos, frecuente uso de americanismos y de diminutivos afectivos muy congruentes con el lenguaje coloquial.

El análisis puede ser más detallado , pero al final destacaría la camaleónica forma de escribir de M. Vargas Llosa, el suspense que crea en el lector dejando los radioteatros de Pedro Camacho a medias, justo cuando el lector quiere que continúen y nunca finalizan. Destacar también, la buena descripción que hace de la sociedad limeña de los 50.

1 comentario »

  1. Pilar Morros dijo,

    diciembre 5, 2010 a las 21:19

    Releer a Mario Vargas Llosa en la tía Julia y el Escribidor, me ha transportado a esa época de las novelas radiadas, de los relatos truculentos, aventuras y aventurillas. Tantos y tantos personajes acumulados en torno a los tres principales:
    -Mario Vargas -Marito- aprendiz de novelista, estudiante de derecho, niño mimado de una saga familiar que le adora. Se espera de él un gran futuro, pero con 18 años, sueña, sueña y sueña, y vive con pasión todas sus emociones.
    -El Escribidor Pedro Camacho, el boliviano llegado a la Paz para engrandecer el folletinismo imperante, un tipo maniático, enfermizo, excéntrico y tan singular que no terminaríamos de ponerle adjetivos, cada cual más rebuscados, como los que él ponía a sus personajes. Con una fiebre creadora rallana en la locura, creó incluso conflictos políticos con Aregentina en su manía de ridiculizar a los habitantes y costumbres de ese país.
    -La tía Julia, 32 años, separada, llega a la Paz a casa de sus parientes en busca de “acomodo” el cual para ella era buscar un nuevo marido que la mantuviera en un buen estatus. Lozana, radiante, espléndida, risueña y atractiva en grado sumo, capta la atención del joven Varguitas, y con 14 años de diferencia, viven primero un amor romántico, y después de muchos avatares se casan sin permiso y viven su amor apasionadamente.
    En medio de capítulos de telenovelas, a cada cual más rocambolesco, nos situamos en un país, Perú, conocemos sus costumbres,comidas, y descubrimos un innumerable vocabulario, que al principio empecé a anotar, pero luego lo dejé por extenso, ¡es muy curioso! y hace amena la lectura tan abigarrada con la mezcla de aventuras costumbristas, melodramáticas. Crónicas casi hirientes sobre todos y cada uno de los personajes. De todo ello la obra es el resultado de una amenísima lectura que he vuelto a disfrutar después de muchos años olvidada

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