15.05.09
Debate “Teorías evolutivas de Darwin”

Charles Darwin
La Asociación Cultural de Mujeres Atenea ha querido homejear a Charles Darwin a propósito de los 200 años de su nacimiento con un debate sobre las teorías evolutivas vigentes, en las que el biólogo tiene un papel destacado.
Antes del siglo XIX existieron diversas hipótesis que intentaban explicar el origen de la vida sobre la Tierra: una de estas teoría era la teoría creacionista que hacía referencia a un hecho puntual de la creación divina, otra por generación espontánea. Se pensaban que la aparición de los seres vivos había sido por de manera natural y a partir de la materia inerte. Es en el siglo XIX, cuando surgieron una serie de teorías evolucionistas de las que vamos a tratar de dar unas pequeñas pinceladas para abrir el debate:
La teoría de la selección natural que postuló Darwin tuvo un enorme impacto en el pensamiento europeo de la segunda mitad del siglo XIX en ella se afirmaba que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo, a partir de un antepasado común y mediante un proceso denominado selección natural.
¿Te has preguntado alguna vez cómo y porqué nuestro planeta está poblado de tantas formas vegetales y animales? eso mismo se preguntó Darwin. Se embarcó en el navío Beagle durante 5 años y llegó a la conclusión de que los seres que pueblan el planeta no surgieron aisladamente, son fruto de una larga cadena evolutiva. El proceso por el que todos los seres se han ido modificando para adaptarse es a lo que él llamó selección natural.
Darwin se preguntaba porqué si todas las palomas tenían pico, este era diferente dependiendo de la raza a la que perteneciesen y llegó a la conclusión de que esas pequeñas diferencias son cambios que permiten a las especies alimentarse y adaptarse mejor al medio. Asímismo las condiciones de frío, calor, o el hecho de que los alimentos estén lejos o cerca hacen que los seres vivos tengan características diferentes. A estos cambios Darwin los llamó adaptaciones.
Según esta teoría las especies más antiguas ya no existen, dado que no cambiaron para adaptarse al ambiente.
Darwin utilizó como prueba de su teoría la existencia de algunos vestigios como diminutos huesos en las ballenas que son un remanente de los miembros o patas de sus antecesores.
La existencia de razas locales aisladas tiene una explicación en la teoría de la evolución, que en la teoría creacionista sólo podría explicarse si se asumiesen numerosos focos de creación esparcidos por la tierra.
Otra de las teorías evolucionistas fue la propuesta por Lamarck, que decía que los caracteres adquiridos durante la vida de los individuos pasaban a la descendencia. El ejemplo clásico es el de la evolución del cuello de la jirafa; según esta teoría las primeras jirafas, al estirar continuamente su cuello para conseguir el alimento, llegaban a alargarlo, engendrando posteriormente descendientes con el cuello un poco más largo; por su parte, Darwin sostenía que, nacidas al azar unas jirafas con el cuello más largo, eran las que mejor se habían adaptado al medio y sobrevivido mejor, engendrando más descendencia.
Junto a estas teorías evolucionistas, es necesario resaltar las leyes de Mendel, que explican y predicen cómo van a ser las características de un nuevo individuo, partiendo de los rasgos presentes en sus padres y abuelos, éstos se heredan de padres a hijos, pero no siempre de forma directa, dependiendo si son dominantes o recesivos. Los caracteres dominantes se manifiestan siempre en todas las generaciones, pero los caracteres recesivos pueden permanecer latentes, sin desaparecer, para surgir y manifestarse en generaciones posteriores.
Para muchos de los contemporáneos de Darwin la selección natural pareció constituir una lucha brutal por la supervivencia y la utilización de frases como “lucha por la existencia” y “supremacía del más fuerte” tuvo la desafortunada consecuencia de que la gente creyera que se trataba sólo de depredación y lucha por el alimento. Sin embargo, el propio Darwin explicó que tales expresiones son metafóricas, la selección natural no es una lucha, es algo más sutil, es la mayor o menor capacidad de multiplicarse. No faltaron los que en el terreno social adoptaron las ideas de Darwin para justificar todo tipo de bárbaras competencias, incluyendo la guerra entre razas, clases y naciones, suponiendo que el más fuerte “debe” sobrevivir y el más débil “debe” ser aniquilado. De estas extrapolaciones abusivas del darvinismo se llega darvinismo social y al racismo.
Algunos economistas trasladaron la teoría biológica de la selección natural a fenómenos sociales, tales como la supremacía del más fuerte justificando desigualdades sociales o las doctrinas nazis, como base a la libre copetencia y el individualismo más brutal.
Se hizo una breve reseña de el libro “Ensayo sobre el principio de población” de Malthus. Según él la población crece en progresión geométrica, mientras que los medios de subsistencia lo hacen en progresión aritmética. Así, llegará un punto en el que la población no encontrará recursos suficientes para su subsistencia.
Malthus cree que la miseria es una ley natural e inconmovible, contra la cual es inútil actuar. Por el contrario, si no bastan los cataclismos de la naturaleza, el Estado debe “contribuir” poniendo su ingrediente: las guerras y desentendiéndose de cualquier norma de protección humana.
Se aportaron las nuevas teorías en materia de evolución y se abrió un amplio debate sobre el tema
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