02.05.07
Debate: El culto al cuerpo
Ser físicamente perfecto es uno de los objetivos principales de las sociedades desarrolladas.
Según una encuesta hecha en EE.UU. el 93% de las mujeres frente al 82% de los hombres están preocupados por su apariencia física y trabajan por mejorarla.
Vivimos en un mundo supeditado a la imagen donde existe una notable ausencia de valores como son el esfuerzo, el trabajo bien hecho, la disciplina, etc. y en el que priman otros contravalores como el individualismo, el hedonismo narcisista y el consumismo.
Existe una obsesión por los patrones de belleza que coinciden con los mensajes publicitarios y el mundo de las top models: importancia a la apariencia sobre el ser.
Es en la adolescencia cuando esta obsesión se convierte en pesadilla. Los medios de comunicación encargados de transmitir unos modelosde perfección y belleza, donde la cultura de la delgadez es lo que importa, hace que estas chicas se sientan obligadas a conseguir esos cánones de belleza, aún poniendo en riesgo su salud.
Las enfermedades que se derivan de este excesivo culto al cuerpo son entre otras la Anorexia y la bulimia;la vigorexia: obsesión por verse musculosos, son personas que se miran constantemente al espejo e invierten todas las horas posibles en hacer gimnasia para aumentar su musculatura.
Cada vez abundan más las enfermedades psíquicas que llevan a las personas a vivir con ansiedad y tristeza los posibles defectos en alguna zona de la cara o del cuerpo con la que no sienten a gusto y desean cambiarla. Conviene aclarar la diferencia entre la cirugía estética y la reparadora o reconstructiva que aunque ambas se engloban dentro de la cirugía plástica, la reparadora atiende a quemados, malformaciones congénitas o adquiridas y se practica en los hospitales del Sistema Nacional de Salud, en cuanto a la estética se realiza para mejorar las estructuras normales del cuerpo con intención de aumentar el atractivo del paciente y su autoestima, y no está incluida en el catálogo de prestaciones de la Seguridad Social.
Tres de cada diez españoles se gastan cerca de 500 euros al año en tratamientos de estética, según los datos del Barómetro Cosmobelleza 2007, que indica además que la edad de inicio a estas sesiones de belleza es cada vez más temprana y se sitúa ya en los 21 años. Otro dato a tener en cuenta es que casi la mitad de las personas que se someten a una operación solicitan planes de financiación
Los negocios relacionados con el cuidado del cuerpo y la belleza son una apuesta segura.
La mayor empresa de cirugía estética, Corporación Dermoestética, que acaba de salir en bolsa y que comenzó en 1977 con una inversión de 1.2 millones de pesetas. Ha aumentado su capital en 50.000 veces más. El marketing y la publicidad se lleva casi el 40%.
El mito de la eterna juventud queremos hacerlo hoy más que nunca una realidad. Es como si quisiéramos para el reloj del tiempo y mantenernos siempre jóvenes. Es una obligación casi moral detener la aparición de arrugas, celulitis y varices.
“El envejecimiento de la piel es un proceso inevitable: genéticamente está determinado que la piel vaya perdiendo elasticidad y que disminuya su capacidad para retener el agua. No queda, pues, más remedio que hacerse a la idea de que la piel se va a arrugar”, valora la OCU. Esta misma organización ha denunciado la falta de efectividad de las cremas cosméticas antiarrugas, así como los efectos secundarios de algunas que, como el retinol o los alfahidroxiácidos, pueden producir irritación e hipersensibilidad en concentraciones elevadas aunque en dosis bajas favorezcan la exfoliación y producción de células nuevas. Y concluye diciendo que las cremas cosméticas antiarrugas “no son en la mayoría de los casos más que ilusión a precios muy elevados”.
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Estela Martínez dijo,
Mayo 2, 2007 a las 5:32
Una de las preguntas que me vienen a la mente cuando de este tema se trata es ¿cuánto somos responsables nosotras las mujeres al dar por sentado los estándares de belleza que se nos impone?, acaso no somos las primeras en mirar mal a nuestras amigas cuando están gorditas, acaso no somos las primeras en comentar cuando una amiga no esta bien arreglada, no guarda una buena apariencia.
Siempre he pensado que las mujeres nos vestimos y arreglamos para vernos bien frente a otras mujeres, es decir nos hemos convertido en nuestras propias juezas; somos quienes diariamente le decimos a otras mujeres de manera directa o indirecta si se encuentra “bien” según las exigencias del hoy. Creo que el sentirse bien debe pregonarse desde el ser interior y no el exterior, el sentirse bien debe estar ligado a la salud no a la presencia estética, el sentirse bien debe estar relacionado a la felicidad a la alegría y no a patrones de vida que no tienen nada que ver con la felicidad, con lo cotidiano; seamos parte de esa maza que nos ve bien hoy y nos ve bien mañana, y que solo cuando no sonreímos, cuando mostramos insatisfacción por nuestra vida íntima, por nuestro ser, nos preocuparemos por nuestra apariencia.
Esto no quiere decir que no este de acuerdo con todo lo que se ha expuesto sobre el culto al cuerpo; lo que intento es que veamos que también nos hemos convertido en parte del problema.
Un abrazo