Las médulas Capricho Romano



Camino hacia Galicia se alcanza a divisar un paraje único,al que siglos atras habian llegado ya los romanos en busca de oro. Y lo encontraron dejando tras de si un paisaje de extraordinaria belleza, Las Médulas. Antes de adentrarse en ese mundo de singular belleza, se puede visitar el Castillo de Cornatel, encaramado en un impresionante peñasco.

A continuación se encuentra el Lago de Carucedo. Las Médulas paraje increible, obra gigantesca de la ingenieria romana para extraer el oro. Aquí los romanos removieron de toneladas de tierra mediante el procedimiento conocido como “Ruina Montiun”. Montañas enteras quedaron reducidas a barro y oro que fué a engrosar las arcas del imperio. Según cuenta Plinio el Viejo. He tenido la oportunidad de contemplar recientemente estos parajes y puedo asegurar que es digno de ver. No muy lejos allí se encuentran otros parajes igualmente extraordinarios por ejemplo me encanto El valle del silencio.

Otros enlaces de interés:

Las Médulas

Ruta por Las Médulas

Valle del silencio

Pertenece a Vía libre publicado el 31.05.06 a las 9:58 por ateneacultural

Paseo por las Batuecas



En plena Sierra de Francia y dejando atrás La Alberca a unos 11 km, llegas al Valle de las Batueca, la carretera es estrecha y con una gran inclinación, en algunos momentos puedes llegar a pasar miedo, pero cuando descubres el Valle y ves la majestuosidad que la naturaleza muestra ante tus ojos te compensa del miedo anterior. Al llegar al fondo del Valle, entre los árboles, casi escondido, descubres un convento donde vive una comunidad de carmelitas, dedicados a la vida contemplativa y al rezo. La primera sensación que tienes es que estás en un lugar mágico, sin duda estas sensaciones también las experimentaron los primeros pobladores del Valle; de su paso por este lugar se conservan unas pinturas esquemáticas prehistóricas que nos dejan constancia de este hecho.

Las Batuecas

Para subir a las pinturas tienes que seguir una ruta ya marcada, el camino es muy estrecho, a un lado el río Batuecas, a otro, los árboles centenarios, cuyas raíces entrelazadas sobresalen formando una alfombra. La vegetación lo cubre todo, puedes encontrar todo tipo de especies: chopos, abetos, alcornoques… el clima templado del Valle lo hace posible. Después de caminar una media hora, parándote de vez en cuando para contemplar el paisaje llegas a la cueva donde los hombres del Neolítico quisieron dejar plasmado su arte en esta tierra. Para terminar el paseo, si el tiempo lo hace posible, darse un baño en uno de los remansos del río, o simplemente meter los pies.

Para más información:

web Diputación

Turismo Salamanca (fotos)

Pertenece a Vía libre publicado el 29.05.06 a las 9:50 por ateneacultural