Matar un ruiseñor



Autor: Harper Lee

Maycomb era una población antigua, pero cuando yo la conocí también era una población fatigada. En los días lluviosos las calles se convertian en un barrizal rojizo; la hierba crecía en las aceras, y el edificio del juzgado parecía que iba a desplomarse sobre la plaza. En verano hacía mucho calor;los perros sufrían durante el día y las flacas mulas enganchadas a los carros espantaban moscas a la sofocante sombra de las encinas de la plaza. A las nueve de la mañana, los cuellos duros de los hombres perdían su tiesura. Las damas, se bañaban antes del mediodía y después de la siesta de las tres,pero al atardecer estaban como blancos pastelillos recubiertos de sudor y talcos.

La gente se movía despacio. Cruzaba cachazudamente la plaza, entraba y salía de las tiendas con paso calmoso,se tomaba su tiempo para todo.El día tenía 24 horas, pero parecía más largo.Nadie tenía prisa,porque no había a donde ir, nada que comprar ni dinero para comprarlo, ni nada que ver fuera de los límites del condado. Sin embargo, era una época de vago optimismo para algunas personas: Al condado de Maycomb se le había dicho que no tenía nada que temer.

Atticus, Jem y yo, además de nuestra cocinera Calpurnia, vivíamos en la principal calle residencial de la población. Jem y yo hallábamos a nuestro padre plenamente satisfactorio: jugaba con nosotros, nos leía y nos trataba cortesmente.

Pertenece a Literatura publicado el 05.05.06 a las 16:35 por Literatura

Inauguración de la biblioteca de Fuente Vaqueros



Os he explicado a grandes trazos el trabajo que ha costado al hombre llegar a hacer libros para ponerlos en todas las manos. Que esta modesta y pequeña llección sirva para que los améis y los busquéis como amigos. Porque los hombres se mueren y ellos quedan más vivos cada día, porque los arboles se marchitan y ellos están eternamentes verdes y porque en todo momento y en toda hora se abren para responder a una pregunta o prodigar un consuelo.

Y sabed, desde luego, que los avances sociales y las revoluciones se hacen con libros y que los hombres que las dirigen mueren muchas veces como el gran Lenin de tanto estudiar, de tanto querer abarcar con su inteligencia. Que no valen armas ni sangre si las idas no están bien orientadas y bien digeridas en las cabezas. Y que es preciso que los pueblos lean para que aprendan no sólo el verdadero sentido de la libertad, sino el sentido actual de la comprensión.

Párrafos extraidos del discurso que Federico Garcia Lorca dió en la inauguración de la biblioteca de su pueblo, Fuente Vaqueros.

Pertenece a Literatura publicado el a las 16:19 por Literatura

Abdel



Abdel nació en una tienda de una caravana de tuaregs en el desierto del Sahara. Los tuaregs son un pueblo nómada que lleva sus rebaños de un lugar a otro del desierto buscando los pozos y los oasis. Las tropas marroquies los persiguen yno les dejan entrar en las ciudades. La madre de Abdel murio durante uno de aquellos combates y su padre fue condenado a treinta años de carcel y desde entonces no volvieron a tener una casa.

El padre de Abdel vio que que allí ya no estaban seguros y decidió viajar a España. Abdel aprendió a leer y a escribir en español porque Ben, un amigo de su padre, tenia una colección de libros escritos en español y Abdel aprovechaba los largos viajes por el desierto para leerlo una y otra vez. Abdel y su padre viajaban con un gran número de inmigrantes ocultos en la bodega de un barco y al llegar a la orilla tuvieron que esconderse de las patrullas de la guardia civil. Despues de un tiempo en el que estuvieron viviendo ocultos en el campo encontraron un trabajo en la construción de un chalet.

Sus jefes engañaron a Abdel y tuvo que traer y llevar paquetes que contenian droga. Despues les entregaron a él y a su padre a la policia pero Abdel logro huir. Se escondió en un cementerio y conoció a Alicia ya Miguel. Entre los tres trazaron un plan y consiguieron que la policia atrapara a los que les habian engañado.

Pertenece a Literatura publicado el 04.05.06 a las 10:31 por Literatura

Visita de Espido Freire



Con motivo del Día Mundial del Libro, la escritora, premio Planeta, Laura Espido Freire visitó Salamanca el pasado día 20 de abril. La Asociación, representada por la Junta Directiva, departió unas palabras con ella y se le invitó a participar en el taller de literatura que esta Asociación lleva a cabo el último miércoles de cada mes, aceptó y quedó emplazada la visita para el mes de Noviembre.

espido
En esta imagen (de izquierda a derecha): Concha Llorente -presidenta de la Asociación-, Espido Freire -escritora-, Toñi -secretaria de la Asociación-.

Pertenece a Literatura publicado el 27.04.06 a las 9:47 por Literatura