Visita cultural a Valladolid



El día cinco de mayo a las nueve de la mañana salimos camino de Valladolid, ciudad cercana a la nuestra pero poco visitada por la Asociación.

Nuestra primera visita fue al Palacio de Santa Cruz (Universidad). En una de las dependencias tiene su sede la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso, donde pudimos ver una excepcional colección de Arte Africano, en la que toma principal protagonismo la escultura de terracotas que es el más importante conjunto de este material, estando documentadas en ella la totalidad de las culturas que han trabajado dicho material, a lo largo de la historia del continente. La mayoría de  piezas de esta colección procede de los pueblos asentados en las proximidades de los ríos Níger y Congo.

A continuación nos dirigimos a la Catedral, monumento del siglo XVI diseñado por el arquitecto Juan de Herrera, es un edificio de estilo herreriano con añadidos barrocos. Es conocida con el nombre de Catedral de Ntra. Señora de la Asunción a cuya advocación está dedicada. Es importante el Museo Diocesano y Catedralicio, inaugurado en 1965. Se emplaza en los restos arquitectónicos restaurados de la Catedral Vieja, Colegiata medieval erigida por el Conde Ansúrez, fundador de Valladolid. Un conjunto de capillas funerarias, adosadas a la Colegiata del siglo XIII modificadas en las reformas del gótico del siglo XIV.

La iniciativa se debe al que fue Arzobispo de Valladolid, Don José García Goldaráz, seleccionó esculturas, pinturas, orfebrería, marfiles, ornamentos y demás obras procedentes en su mayoría del Tesoro Catedralicio y Parroquias extinguidas de la Archidiócesis.

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Pertenece a Arte publicado el 13.05.10 a las 23:01 por Arte

“La hoja roja”. Miguel Delibes



  El reciente fallecimiento – 12 de marzo de este mismo año-  de uno de los  más insignes escritores, y a la vez leídos, de la lengua española, Miguel Delibes, nos ha impulsado a releer y comentar  su novela,  La hoja roja, escrita en 1959.

   Cuando Delibes publica esta obra, ya es un autor plenamente consagrado, había recibido el Premio Nadal, 1948, por su novela La sombra del ciprés es alargada  y además ya tenía en la calle unos cuantos libros, entre ellos varias crónicas noveladas de la provincia.

   La hoja roja pertenece al grupo de las novelas provincianas frente  a las que se desarrollan en ámbitos rurales, es una novela netamente provinciana, y, como la mayoría de ellas, referida a una provincia pequeña.  Es una historia, realista-descriptiva, de una familia de la burguesía media-baja, en una provincia castellana (que bien pudiera ser Valladolid) de los años 40- 50: con su pasado pretencioso, un presente oscuro y monótono (descrito a través del protagonista, don Eloy, funcionario jubilado del Ayuntamiento) y un futuro esperanzador, aunque no feliz (el del apesadumbrado hijo, Notario de Madrid).

   La obra comienza con el homenaje de jubilación que los compañeros, funcionarios municipales, le organizan. La celebración pone de manifiesto la hipocresía que con frecuencia existe en estos eventos; con breves pinceladas  va retratando a cada uno de los personajes, y su doble actitud ante el homenajeado: desde el Alcalde hasta el compañero más próximo del trabajo están deseando que el acto concluya. La situación es profundamente triste, oscura y amarga.

   A partir de aquí comienza la novela: la vida de don Eloy, el jubilado, una vida solitaria, monótona, melancólica. Delibes, “con su gran capacidad  de síntesis nos da una biografía en cuatro frases, en cuatro episodios, en cuatro latiguillos que se reiteran a lo largo del libro”, en palabras de Francisco Umbral,  referidas a esta obra.

   La historia de don Eloy es una crónica social de la jubilación a la española, en los cerrados años 50. Una historia de soledad, compartida con la muchacha, criada, sirvienta de 20 años, cerril, zafia y sentimental que llega a la ciudad con aspiraciones de mejorar su situación, es “la Desi”. Por los ojos analfabetos de Desi, se asoma el campo en esta novela netamente provinciana, pero que no puede ignorar la presencia permanente que  tiene Delibes de la naturaleza.

   Desde el comienzo de la obra la idea de que “la jubilación es la antesala de la muerte”, frase que un amigo de don Eloy repite reiteradamente, subyace en toda la historia, así como lo que significa “la hoja roja”, que aparecía en los antiguos librillos que los fumadores utilizaban para liar sus cigarros, cuando se veía significaba que sólo faltaban cinco o seis hojitas para que el librillo acabara. Nuestro protagonista contempla la jubilación como “la hoja roja que anuncia el final de su vida”.

   Según la técnica, muchas veces utilizada por Delibes, tal como hace en esta novela, los escasos acontecimientos que suceden en ella son narrados de una forma reiterativa, a la manera de círculos concéntricas  que van ampliando los detalles que conforman cada uno de los personajes y de las situaciones: las cosas pasan y vuelven a pasar, es la razón simple y directa de que en la mayoría de las vidas se repiten gestos, frases y recuerdos hasta casi el infinito.

   No quiero terminar, sin poner de manifiesto mi total rechazo a un comentario de una editorial prestigiosa que define esta novela como “una de las más irónicas y divertidas” del autor; en lo de la ironía, podría estar, en parte, de acuerdo, matizando “ironía desoladora”; en cuanto a lo de divertida, opino que es lo más alejado y contradictorio a una “diversión”: es el reflejo angustioso de una “soledad radical”, de una absoluta incomprensión, del desencanto y desamor. Precisamente la obra concluye con el reconocimiento, por parte de los dos personajes –don Eloy y “la Desi”- de sus respectivos desamores: la frialdad y desencuentro, del primero, con su único hijo, el Notario de Madrid, desagradecido y egoísta; y el violento y bribón novio de la muchacha. Solamente, al final, un rayo de esperanza, la mutua compañía, con el intercambio de sus valores: juventud y fuerza, por parte de Desi; poder y seguridad material, aunque escasos, por la de don Eloy.

   A pesar de que hoy esta obra figura entre los títulos imprescindibles en cualquier biblioteca de literatura española contemporánea, La hoja roja llegó al público tras curiosas vacilaciones, el mismo Delibes en carta dirigida a su editor catalán Vergés, manifiesta: “Me da la impresión de que La hoja roja no te ha llenado. Yo, en mi perpetua vacilación, no sé ya que pensar del libro. He meditado sobre el título. Sobre el título. Sospecho que la dificultad tuya proviene de la cuestión personal que tenéis los catalanes con la “jota”. Para un castellano la cacofonía deliberada no le va mal, incluso puede ser un aliciente. De todos modos, he pensado que  La antesala o La sala de espera resumen también la idea del libro”.  Al final, el cambio no se efectuó.

 

                                                                   Inmaculada Martín Sexma

Pertenece a General, Literatura publicado el 11.05.10 a las 19:41 por Literatura

Programación para el mes de Junio



  • Día 2

Presentación del trabajo, realizado por la asociación, sobre las mujeres que han sido protagonistas en algunos de los libros de Miguel Delibes. Análisis de las obras elegidas, el papel que juegan en ellas la mujer así como su importancia.

  •  Día 9

Tarde Atenea.

  • Día 16

Conferencia de Arte y despedida hasta después de las vacaciones de verano.

Pertenece a General publicado el 09.05.10 a las 19:09 por Literatura

Programación para el mes de Mayo



  • Día 5

 Excursión a Valladolid. Se visitará la Catedral  de Valladolid, su Museo Nacional del Colegio de San Gregorio, el Palacio de Santa Cruz, etc.

  •  Día 12

 Tarde de literatura con el comentario y análisis del libro  “La hoja roja” de Miguel Delibes

  •  Día 19

 Conferencia de nuestra compañera Rosalía Cañete Medina, licenciada en Historia, que lleva por título “La mujer en el medioevo”.

  •  Día 26

 Tarde de Cine. Película por determinar.

Pertenece a General publicado el a las 18:59 por Literatura